Ir al contenido principal

"Tengo esta cara de boludo porque no escucho Chancho Alado, a mi me gusta Karamelo"

Nelson Jake, visiblemente perturbado.

Fuertes las palabras que enunció el Gobernador Nelson Jake en conferencia de prensa para toda la República de Cajetta. En la misma agregó: "A mi me dijeron que la posta era Chancho Alado, pero a mi me gustaba muchisimo Goy Ogalde y su banda de malformados jipis pseudobolches, tan preocupados por problemas importantisimos del mundo, y tan pero tan cuyanos".

Visiblemente apesadumbrado, el mandatario se mostro molesto e irritable ante las preguntas de los periodistan que insistian en dejar en claro que esa cara de pelotudo no podía ser por causas naturales. "Escuchensen de pé a pá un disco, un suponer, la kulebra, o perfectos idiotas, y cuando se encuentren tarareando un temazo como "tomate un vino" van a ver como de a poco se les empieza a deformar la cara y se van a la feria persa y se compran un poster autografiado de Piro Rosafa, que es un cantante único".

Con una temática plenamente cuyana, en temas como "Patalarrastra", "La Kalor", "Cuyo es América (Soy Cuyano)", "Ke se caen los Botones", "Tomate un Vino", "Agüita del Challao", etc, con hondo contenido social y arraigados a su terruño natal, Karamelo Santo, asi con K, vaya uno a saber por qué, han enamorado al mandatario Jake, a quien de tanto escuchar esta banda tan prolífica y de tanta magnitud musical, se le ha deformado la cara hasta alcanzar esta forma actual. Una auténtica cara de boludo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Revista Zero. Octubre 2014

La Mendoza que desconocemos. Por @chanchoalado En 1949, Helga “Puddie” Von Heydrich, íntima amiga y confidente de Annelies Marie Frank Hollander, mejor conocida como Ana Frank, subió temerosa por la rampa del vapor “El cornalito ario” acompañada solamente por su baúl y su oveja de felpa, “Paul Joseph”. Tras el final de la guerra, Helga tuvo la misma disyuntiva de muchos de sus amigos, todos ellos entusiastas participantes de “la solución final”, uno de los mayores genocidios de la historia. Sus compañeros, la mayoría jerarcas nazis, optaron por huir como ratas a diversos lugares del globo, tratando de evitar así las serias condenas que les esperaban. Helga tuvo contacto epistolar con Hasso von Manteuffel, su ex-pareja y otrora General der Panzertruppe. Hasso había llegado a suelo sudamericano un par de años antes y se había radicado definitivamente en Las Catitas, usando el nombre falso de Olegario Arenas. Helga recibió una invitación formal para quedarse con él, garantizándole...

Revista Zero. Enero 2014.

    La Mendoza que desconocemos. Por @chanchoalado Los hermanos Adolfo y Belarmino Brüderstrom salieron de la ENET Nro. 1, también conocida como “Pablo Nogués”, con el promedio más alto de su camada. Egresados en 1973 como Técnico Electricista y Técnico Electromecánico, respectivamente, montaron una ferretería en la casa de su abuela Helga Scheidetrockene, en el Barrio Bombal, a la temprana edad de 18 años. Desde los 8 años, Adolfo, amante de la música, había soñado con tocar el piano, su hermano Belarmino se burlaba de él, y eventualmente lo golpeaba, trayéndolo a la dura realidad económica que vivían: huérfanos y criados por su rígida abuela alemana. No tenían los recursos para pagarle a una costosa profesora de piano, ni para asistir a una escuela musical. Belarmino, intentó siempre hacerle entender a su hermano que el futuro era la electricidad, y una formación técnica. Con el tiempo, Adolfo abandonó su idea de aprender a tocar el piano, aunque jamás dejó su pa...

Revista Zero. Febrero 2014.

La Mendoza que desconocemos. Por @chanchoalado Desde pequeño, Gerardo Gámez fue marginado por sus amigos y familiares por una particularidad: la mala suerte lo rondaba. Fue en su primer cumpleaños cuando comenzaron las sospechas sobre su supuesta condición de jettatore, o de “piedra”, luego de que su tío, Ramón Augusto Gámez se inclinara a encender la pequeña vela con forma de Nelson Pedro Chabay, el rustico defensor uruguayo, campeón con huracán en 1973. Ante la alegría inconmensurable de la familia, el tío encendió su encendedor Carusita y súbitamente, su pilosa cabellera y patillas se prendieron fuego. Como una exhalación, el incendio se extendió a las cortinas de drapeé de su madre. Fue un milagro que las 38 personas que estaban esa tarde en la casa de Gerardo se salvaran. A medida que fue creciendo, Gerardo desarrolló un profundo interés por la música. Se pasaba las tardes con su abuela Herminda escuchando la LV10 y tarareando melodías de Camilo Sesto, Juan Bau y Jairo. Na...