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El que no vuela, corre.

Llego a nuestras manos un interesante articulo del diario La Vox, que gentilmente nos enviara el periodista de dicho medio Walter “Cabeza de Termo” Sottello. Al verlo nos horrorizamos al notar que en zonas de nuestra Republica aun se practican “juegos” o divertimentos que están prohibidos, no solamente por la ley, sino por cualquier atisbo de moralidad humana. Tal es el caso del juego de “La Taba”, las carreras cuadreras, la riña de cuises, y –como en este lamentable caso- las carreras de semi fondo de chanchos.

Es bien sabido que en otras épocas del país, donde reinaba la anarquía, y la violencia era moneda corriente, los facinerosos se reunían en improvisadas pistas para echar a correr a soberbios ejemplares porcinos que previamente entrenaban para así competir por dinero, yerba o parientes de los perdedores. Hay anotaciones del Ayuntamiento de Escarapela de Cuero, en la provincia del Chaco, que datan de 1806, donde se explica claramente como “El Rengo” Migliavacca se alzaba campeón de la carrera de 6 kilómetros con postas, donde compitiera su lechón premiado “Manchadito”, quien finalmente cruzaría la línea de meta, y luego seria hecho puchero por los parroquianos, a modo de festejo.

Tras casi doscientos años de injusticias, sale a la luz la “Ley Pro Chancho”, o ley 498708, promulgada en 2004 para de una buena vez por todas terminar con estas aberraciones. Sin embargo, vemos con pavor, que en la actualidad, en sitios tan remotos y desconocidos para el hombre, como Colonia Caroya, se sigue practicando tan indigna actividad.

carrera chanchos

He aquí el aterrador articulo

La nota periodística nos acerca pasajes de profundo desagrado, como por ejemplo el que dice “Los gritos desquiciados de los chanchos auguran que la carrera está por comenzar. Son 45 los porcinitos de 12 a 20 kilos que esperan su oportunidad para trascender en algo más que su destino inevitable, un salamín de los buenos, de esos que sólo se consiguen en el departamento Colón.”

O este otro que titula “Los porcinos corren en el “purchitódromo”, guiados por los “chanchockeys”, en la gran fiesta que se realiza en la región de los salames. La fiesta fue un éxito: hubo al menos 2.000 espectadores.”

“La final de la categoría Mayores ganó el chancho “Escabio” de Ezequiel Monje, lo secundó “Rayo Mac Queen” de Pablo López y en tercer lugar salió “El loco Tito” de Matías Olivo. “

Desde aquí nos solidarizamos con Escabio, y todos los competidores, y repudiamos a sus “dueños” que tan vilmente los hacen competir clandestinamente. Es hora que todo esto se termine de una buena vez. Sera justicia.

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